Miércoles 28 de septiembre de 2016
Parece
que voy de 2 en 2, pero contando en años, que difícil es ser constante con las
cosas, pero con cualquier cosa la verdad, hasta ponerte crema hidratante a
diario, por lo menos en mi caso que se convierte en una rutina diaria que como
mucho se mantiene 4 ó 5 días seguidos.
Ahora que
pongo el acento en la o, me viene a la memoria, algo que leí hace unos días
sobre la nueva no obligatoriedad de acentuar esta vocal entre dos números, y
también toda esa lista de palabras que ahora se pueden pronunciar y escribir de
manera incorrecta porque ya son aceptadas. Qué curioso esto del lenguaje, la
verdad es que me pongo negra, me imagino a un montón de personas, déjenme
que haga volar mi imaginación y empiece a decir barbaridades, (que
alomejor no lo son tanto) más bien mayores de cabelleras canosas (sí cabelleras
que parece más antiguo y es más ornamental) algunos alopécicos (palabra que no
tengo claro que exista, pero puestos a inventar y a aceptar…) con trajes de
corte también antiguo, pañuelo en la americana, pitilleras de cuero, y corbatas
muy anchas y clásicas apretando cuellos igual que si de una media compresora se
tratara, y todos ellos, sentados en su correspondiente silla aterciopelada roja
y de tapizado ya gastado y rasposo y con una letra asignada y grabada en letra
muy retorcida, ¡y por qué no!, en mayúscula y en minúscula, y el señor I
hablando con el señor Ñ, recordando la mala época que pasó este último pensando
en que llegaba el final de su trayectoria profesional y de sus valiosas
aportaciones a la lengua castellana, pero luego comenta el señor de la letra C,
que ha decidido aceptar cocreta y croqueta, porque lo dice mucha gente y así
una cosa que se quita él de encima, no sé el qué, pero así puede seguir
hablando tranquilamente con el señor A, que ha puesto su firma y ha dado su Ok
a almóndiga, y siguen comentando lo mayores que están los nietos, y que el suyo
ya ha acabado filología hispánica y el master del universo y que se casa el
verano que viene y que la novia es muy guapa, muy educada y de muy buena
familia, de esas que no dicen almóndigas, porque no lo necesitan porque en su
casa no comen ese tipo de comida porque es de pobres.
Buff…
parece que acabo de tomar aire después de estar aguantando la respiración
debajo del agua, me he ido por los cerros de Úbeda, lo sé, porque en realidad
yo he empezado escribiendo sobre el tiempo que hacía que no escribía y la
constancia, y en pocas líneas de paso, y de manera gratuita y sin ninguna
necesidad, también os he dicho que no me pongo crema hidratante, porque
constancia ninguna en ése y otros menesteres, y resulta que he acabado hablando
de un señor imaginario de la Real Academia de la Lengua Española que va casar a
su nieto el verano que viene con una chica muy guapa.
Buenas
noches y hasta la próxima.
Me
despido por el momento cuando son exactamente las 22:54h del miércoles 28 de
septiembre de 2016.
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