lunes, 5 de noviembre de 2012

Ya lo decía Rubianes



Qué queréis que os diga, estoy inspirada últimamente. O eso, o por fin después de varios meses he conseguido organizarme y encontrar ese tiempo para dedicarme a escribir. 
Bueno realmente, no es que tenga más tiempo que antes, es que estoy dedicando más tiempo al trabajo y entre proceso y proceso, el ordenador piensa, y yo escribo.
Qué moderno y gratificante es esto de ser mujer trabajadora… , ya lo decía Rubianes, “el trabajo dignifica”… y luego añadía con la boca bien llena…. “los cojones”.
Y sí, sí puede dignificar, y te sientes realizado como individuo, te relacionas con otras personas, conoces a otras personas, tienes tus ratos de risas, tus ratos de estrés, tus objetivos, y etc, etc, etc, pero “eco” “cuando arribo a casa”…. Nescafé capuccino, lo que según el autocorrector del iphone, bien podría significar en realidad… “ale guapos, casa, lavadoras, baño niña, cena, luchas, acuerdos, tratos, cuentos, plancha y así…. Hasta que te das cuenta de la hora que es y agotada decides sentarte en el sofá, y dejar que los ojos se cierren lentamente viendo algo que no de demasiados quebraderos de cabeza.
Así que aquí estoy, trabajando, renderizando, e intentando autoconvencerme, de que al final estaré súper dignificada  y megarealizada conmigo misma, eso sí, tendré algunas canas más, más ojeras, quizá alguna arruga más en el entrecejo de tanto fruncirlo, seguramente habré aumentado algunas dioptrías, o si no mi vista estará algo más cansada, la circulación de mis piernas será más densa, como un domingo por la tarde cualquiera en la autopista cuando hace buen tiempo… pero en piernas, mi espalda algo más encorvada, porque esto de mantener la postura es de libro, que al final a veces ni oyes de tan concentrada que estás, como para saber si tienes la pierna cruzada o el labio torcido, qué gracia de manuales y de sus creadores…. , pero oye… dignificada.
El lado bueno de todo esto, es que he vuelto a coger el hábito de escribir, que el verano para mis textos, ya estaba siendo demasiado largo, ni los niños tienen tantas vacaciones como mis letras.
Y yo, pués sí, estoy cansada, a veces frustrada, a veces veo el final, a veces no lo veo, cuando se arregla una cosa, se estropea la otra, y pruebo y empiezo y acabo y vuelvo a empezar, y vuelve a fallar, ahora no, ahora sí, y parece que arranca, resulta que no…. y entonces me levanto, me fumo un cigarro, me tomo un café y vuelta a empezar, y al final, es que es como todo, que sigues intentando no tirar la toalla y seguir adelante.
¿Cortamos tronco? ¡Cortamos!

Buenas noches, os escribo cuando son exactamente las 21:26h del martes 5 de noviembre de 2012.

domingo, 4 de noviembre de 2012

¿Hamster? No, gracias


Volvía de comer de casa de unos amigos, mientras mi marido y mi hija dormían. Él a mi lado, ella detrás en su silla, yo conducía. No era demasiado tarde, pero la noche ya era cerrada, igual que ahora, y la radio estaba encendida, aunque realmente no la estaba escuchando, simplemente un leve hilo musical, algo que no me impidiera hablar conmigo misma. A veces lo olvido.
No se si el resto de la humanidad, tiene esos momentos de conversación con uno mismo, pero yo los necesito, necesito hacer autocrítica, necesito animarme, necesito pensar en las cosas que quiero hacer, en como marcarme y conseguir mis pequeños retos, ya no hablo de cosas grandes, eso no son conversaciones, eso son sueños, que tenerlos también los tengo, y espero seguir teniéndolos. Es algo más rutinario, algo más cercano, algo más palpable y a corto plazo. Es como el típico balance del año viejo, esas listas mentales o escritas, que muchos hacemos cuando empezamos un nuevo año.
Como el niño que empieza el cole y necesita estrenar colores, lápices, libretas, carpetas, empiezas algo nuevo, necesitas que todo sea nuevo, y ese 1 de enero de cada año, es cómo volver a empezar, es cómo borrón y cuenta nueva. Una nueva oportunidad, una oportunidad de cambiar, una oportunidad de empezar a hacer deporte, dejar de fumar, hacer dieta, ….
No me gusta que el día 1 de enero sea el día de marcarte objetivos, parece que haces balance de 12 meses de tú vida a una semana de que acabe el mes doce, y no nos paramos a escucharnos ni en enero, ni en febrero, ni marzo…. Cuando estamos en verano ya hemos dado por finalizado el año, casi ya no hay nada que hacer, ya no nos da tiempo,  y dejamos las ganas para el siguiente 1 de enero… y así… pasan los días, pasan los meses y pasan los años. Las listas se quedaron en el cajón, quizá algunos las quemaron en algunos de esos rituales de fin de año, y guardaron sus retos en otro papel que seguro ni recuerdan donde guardaron, porque se olvidaron de ellos el día 20 de enero. Sólo cogen energía para el 1 de enero siguiente, y siempre así, es una rueda que no para de girar, y ahí dentro estamos nosotros como hamsters incansables, esperando a que acabe el año, porque el que viene seguro será mejor.
Yo no quiero esperar al 1 de enero para que mi vida o mi actitud cambien a mejor, yo no quiero dejar de fumar  el día 1 de enero, y seguramente nunca empezaré una dieta un lunes, puedo empezar un jueves, o un domingo o incluso el martes por la tarde…. Y no necesito esperar al mes doce para escucharme a mi misma y repasar los últimos doce meses de mi vida, y entonces hacer mis listas que serían interminables, porque son muchos días pasados y muchos días futuros que son tantos y tan lejanos que no quiero pensar en ellos, porque pensando en ellos me olvido de los de ahora, de mi rutina, de mi día a día, de mis pequeños retos diarios, de mis pequeñas listas de cada día, y de pararme un momento a pensar en mis cosas, de pararme un momento a hablar conmigo misma, de pararme un momento a mirar, a oír, a reflexionar, a imaginar, o simplemente a recordar lo que hice ayer, lo que he hecho hoy, o simplemente… pararme.
Y así hoy, mientras conducía, en ese silencio que realmente no existía, mientras volvía a casa con mi familia, cansada, con ganas de parar el mundo pero sin poder hacerlo, he tenido tiempo de escucharme un rato.
No he solucionado nada, que hablar con uno mismo no es mano de santo, sigo teniendo las mismas preocupaciones, sigo teniendo las mismas cosas por hacer, sigo teniendo los mismos retos, las mismas inquietudes, los mismos miedos. Pero después de discutir un rato conmigo misma, me he sentido mejor, porque siguen estando ahí mis pequeños retos, sigo teniendo mis ilusiones, mis sueños, mis metas, mis pequeñas listas, y eso me hace sentir que estoy fuera de esa rueda que gira y gira sin parar.

Buenas noches, me despido por el momento cuando son exactamente, las 21:24h del domingo 4 de noviembre de 2012.

viernes, 2 de noviembre de 2012

La esencia de la vida



Después de varios meses, de inactividad bloggeril, habiendo pasado vacaciones, despedidas de solteros y solteras, bodas, bautizos, entierros, cumpleaños, y compromisos sociales varios, todo más o menos por este orden, me enfrento de nuevo a la hoja en blanco, al blog que un día del pasado verano empecé a escribir y que ... ahora, hoy, y aquí, delante de la pantalla de mi ordenador intento actualizar.
Tengo tantas cosas que explicar que no se por dónde empezar, me cuesta recuperar la rutina, tras las vacaciones, y siento que lo que no explico en el momento, no vale la pena contarlo después, y más, después de varios meses... Y no es por falta de conversación.... yo creo que es puro agotamiento, y estrés. El otoño no es una de mis estaciones preferidas, la climatología me afecta, frío y calor todo en un mismo día, me da dolor de cabeza, y ésta, además, es  una época, en la que me cuesta tirar de mi misma, mi frase últimamente es.... "necesito jalea real", y sí sí, mucho lo digo, pero aún no la he comprado, que así... puedo seguir quejándome, no va a ser todo siempre la crisis...
Y qué tendrán las dichosas abejitas; es que es ver una.... y ponerme de los nervios, por lo pronto y como acto reflejo, me muerdo la lengua, por aquello de que alguien, no recuerdo quien, me dijo una vez, que si te quedas quieto y te muerdes la lengua, las abejas i/o avispas no te pican. No me lo creo, pero debió calarme tanto en el subsconciente, que es casi como parpadear, ni me doy cuenta.
Así que veo una abeja, me muerdo la lengua, y de pronto mis extremidades se pegan al cuerpo intentando no sobresalir demasiado de mi tronco...  debe ser el mismo efecto de cuando eres un niño y tienes miedo por la noche, te piensas que hay un ser maligno en tu habitación y te tapas hasta arriba con la sábana... el hecho de taparte hasta el último pelo de cabeza y hacerte un ovillito bajo ella, ya está, te vuelve invisible, y te salvas, pues con las abejas.... más o menos lo mismo, tienes que morderte la punta de la lengua, y pegar las extremidades al cuerpo, si nada sobresale... no hay picadura, así ha sido siempre y así seguirá siendo... ah!! y evitar también gestos bruscos, no vaya a ser que las estresemos y entonces... a por nosotros que van, y entonces una abeja estresada no fabrica buena "esencia" es decir, buena jalea real, que es lo que yo necesito, para pasar el otoño, y para pasar este día... 

Buenas noches, me despido por el momento cuando son exactamente, las 21:21h del viernes 2 de noviembre de 2012.

viernes, 13 de julio de 2012

Pan y Langosta

Haciendo panes me tenéis.
Sí, sí, me gusta hacer pan, me gusta comer pan, me gusta que el pan sepa a pan, y no me gusta nada tener que comer un buen pan a precio de langosta. (aunque me guste más el bovagante).
En el horno tengo ahora mismo, pan de aceitunas negras. Ya tengo reposando un estupendo pan de semillas sobre la encimera, y el siguiente es hermano del reposante, es decir contiene exactamente los mismos ingredientes que el primero de los panes.
¿Y para qué tanto pan? Pues porque mañana tenemos barbacoa, con algunos padres del cole. Sí, sí, ya estamos metidos en este mundo de nuevas relaciones sociales con los amigos de nuestros hijos de 3 y 4 años. Ellos hacen amistad en clase y nosotros quedamos para hacer barbacoas y bebernos unas cervecitas. Cada uno somos hijos de nuestros padres y nuestras madres, pero ahí estamos, dándolo todo, y empezando a conocer  gente nueva en otro tipo de entorno, el colegio.
Que mundo éste el de los padres del colegio, estoy empezando que queréis que os diga, tengo una hija de 3 años y medio que ya tiene vida social, y que en vez de quedar al salir del trabajo con sus amigos para ir a tomar algo, (básicamente porque aún no tiene edad para ese tipo de quedadas, y mucho menos para trabajar) lo que quiere es ir al parque a seguir jugando con ellos. Así que ya está, y  la cosa es que vas quedando, vas hablando, los niños juegan los padres hablan, y al final los padres quedan.
Nosotras hasta tenemos un grupo creado en el whatsApp, sí sí, muy modernas que somos, "Vacaciones Santillana" era más práctico que estar contestando una por una a todas las madres y por separado. Allí cada una dice una cosa, yo estoy en el parque, yo hoy no puedo que estoy con la yaya, mañana tenemos pediatra...y ahora, pues con el tema de la barbacoa, nos hemos distribuido las tareas, a mi, me tocaron los panes, y aquí estoy horneando los susodichos, escribiendo éstas líneas, y contestando algunos whatsApp's para el tema de mañana. 
Y a las 8:30h hemos quedado, prontito prontito, que el desayuno ya hay que hacerlo con fuego, que no es día de pasar hambre, yo creo que el que más o el que menos sabe lo que es una barbacoa, y creo que aunque sean los amigos de toda la vida, o los padres de los amigos de tus hijos a los que estás empezando a conocer,  los roles están más que establecidos, nosotras ahí, opinando (que no criticando) ellos haciendo el fuego, descubriéndolo casi podría decir, los niños por ahí, y la boca rumiando todo el día al más puro estilo vaca, que  hay que hacer colchón para tanta cerveza.
Señores yo en cuánto mis panes, sin mis peces, estén ya listos, me voy a buscar mi colchón, que tengo que cargar pilas para el colchón de mañana, y también os digo al más puro estilo bridget jones... hasta dentro de una semana, por lo menos.... no me peso.
buenas noches os escribo cuando son exactamente las 22:58h del viernes  13 de julio de 2012

martes, 10 de julio de 2012

Cortamos tronco? Cortamos!

Hoy ha sido uno de esos días en los que al igual que pasa muchas veces con la climatología, he pasado por varios estados de ánimo, sol, nublado, sol, lluvia, nublado, sol....
Como siempre, intento ser positiva y ver el lado bueno de las cosas, refranes del tipo, al mal tiempo buena cara, Dios aprieta pero no ahoga, la esperanza es lo último que se pierde, el tiempo pasa... y a éste último y para reírme un poco de las penas añado.... "despacico" cómo bien cantaban aquellos de Muchachada Nui, "el tiempo pasa, despacico"...  y así, tal como reza la alegre cantinela, durante ese lento transcurrir de tiempo, pasa también la euforia, la tristeza, la angustia, la pena y también la alegría, y es que no se puede tener ninguno de estos sentimientos de manera perpetua, ni los buenos ni los malos, acabaríamos volviéndonos locos y sin valorar los que realmente nos alegran la vida, así, que a veces nos toca angustiarnos.
Normalmente cada día que amanece es un nuevo comienzo, pero a veces incluso el mismo día te brinda todas esas posibilidades, y yo hoy, después de vomitar todo lo que tenía dentro he respirado por fin con toda la capacidad que mis pulmones de fumadora me han permitido, he cambiado de tema, he puesto música en mi i-pod, y he seguido con mi vida. No siempre uno es capaz, primero de expulsar la porquería, segundo de recuperarte sin haber pasado antes por la enriquecedora consulta de la almohada, y tercero y simplemente, tener la fuerza suficiente para  poder cargar a la espalda otra piedrecita más que te hará ir más lento durante el camino, pero que no te impedirá seguir avanzando y disfrutando de los buenos ratos y las risas que la vida te irá entregando mientras sigues caminando.
La vida no es fácil, no es en línea recta, siempre vas cargado de equipaje, y siempre habrá que dar rodeos o parar a quitar ese árbol que ha cortado tu camino, pero mientras corto ese tronco a pedacitos para poder despejar poco a poco la carretera, alguien seguro me dará un vaso de agua bien fresquita, secará el sudor de mi frente, me ayudará a tranportar las maderas o simplemente me dará conversación y me hará reir. Mientras todo eso vaya pasando yo seguiré teniendo ganas de seguir andando, de seguir riendo y de seguir descubriendo momentos que si no me parara, no sería capaz de ver.

Buenas noches, escribo cuando son exactamente las 22:19h del martes 10 de julio de 2012.

jueves, 5 de julio de 2012

Y por la mañana, Café

Hoy ha sido un día de lo más normal, realmente no siempre en nuestras vidas  pasan cosas interesantes i/o emocionantes. Soy de las personas que piensan que hay que saber disfrutar de "lospequeñosplaceresdelavida" y que queréis que os diga, a mi el olor a café recién hecho por la mañana, me resulta muy reconfortante y placentero. Quítese la ya no tan novedosa nespreso de mi vista, que a mi, el café de toda la vida, hecho en la típica cafetera de toda la vida ya me sirve. Me encanta el ruidito que hace cuando sube el café, y cómo va saliendo el vapor cuando ya está a punto, el ruido que sigue haciendo al verter el contenido en la taza y cómo me hace disfrutar esos minutos que tengo para mi, antes de empezar la rutina. El olor impregna toda la casa, es olor a café.... olor a comienzo.
Hoy ha sido un día de olor a café, de ducha reconfortante y de música mientras llegaba al trabajo.
No es que viva anclada en el pasado y me cueste adaptarme a los cambios, que yo en mi casa también tengo nespresso, pero  hay cosas, olores, costumbres, rutinas, que me gusta mantener, que necesito mantener.
A veces un olor te transporta a un momento vivido, te hace viajar en el tiempo, y me encanta que me pase, me encanta el olor a café recién hecho, y me encanta que el tiempo se pare mientras bebo el primer sorbo de humeante líquido negro, porque  durante esos instantes soy completamente consciente del momento que estoy viviendo, soy dueña de mi tiempo y tengo plena conciencia de que no me muevo por la vida como una autómata. 
Es mi momento. Es el comienzo de mi día.


Buenas noches, os escribo cuando son exactamente las 22:42h del jueves 5 de julio de 2012.

miércoles, 4 de julio de 2012

Día 0

Conmigo viajan simpre, el DNI, el móvil, mi monedero y mi Libreta Roja, cada página de mi libreta contiene anotaciones, retos, listas de la compra, números, dibujos, ideas, hasta los kilos que peso, éstos últimos anotados en el apartado de retos u objetivos propuestos.
Llegué también a la edad de Bridget Jones, y cada vez que he vuelto a ver esa pelicula o leído el libro, en mi cara se ha dibujado una sonrisilla. Escribo un diario desde que tengo 13 años, cierto es, que no con la asiduidad en que escribía antaño, pero el hecho de escribir la cotidianidad de mi vida en unas hojas, pues que queréis que os diga, me recuerda al personaje, pero la cuestión, es que, necesito llevar papel y boli en mi bolso, necesito poder escribir algo en el momento en que lo necesito, de ahí que mi libreta roja, también esté manchada con la tinta de un boli que explotó como por arte de magia dentro de mi bolso, ni las super toallitas milagrosas de Mercadona, pudieron eliminar el rastro de tinta de sus bonitas tapas rojas. Así yo sigo resignándome a cambiar un libro por una tablet, o cualquier otro objeto similar que me permita almacenar 200 libros sin tener que llevar un contenedor para poder transportarlos, porque en el fondo soy una romántica nada práctica, a la que le gusta ver como el paso del tiempo amarillea las páginas, y cómo se quedan marcadas de por vida las esquinas de las páginas dónde paré de leer. Me gusta escribir al final de sus hojas el día, el año, e incluso la hora en la que acabé de leerlos y aunque escriba este blog de páginas virtuales sin tintas, ni manchas de café, seguiré escribiendo y manchurreando las páginas de mi Libreta Roja.
Este blog, no se convertirá ni en el libro ni en la pelicula de la vida de una treintañera que cuenta su vida en un diario, ni anotaré los cigarros que fumo al día ni los kilos que he perdido en un mes, pero trataré de ver la vida con humor, de arrancar una sonrisa dónde no la haya, de ser optimista, e intentaré compartir e inmortalizar momentos que  el paso del tiempo borraría. 
Simplemente quiero escribir. ¿Qué voy a contar en este blog? Pues, la verdad, ni yo misma lo sé. Pero siempre hay algo que contar.





buenas noches, os escribo cuando son exactamente las 23:27h del miércoles 4 de julio de 2012.