Qué queréis que os diga, estoy
inspirada últimamente. O eso, o por fin después de varios meses he conseguido
organizarme y encontrar ese tiempo para dedicarme a escribir.
Bueno realmente, no es que tenga
más tiempo que antes, es que estoy dedicando más tiempo al trabajo y entre
proceso y proceso, el ordenador piensa, y yo escribo.
Qué moderno y gratificante es
esto de ser mujer trabajadora… , ya lo decía Rubianes, “el trabajo dignifica”…
y luego añadía con la boca bien llena…. “los cojones”.
Y sí, sí puede dignificar, y te
sientes realizado como individuo, te relacionas con otras personas, conoces a
otras personas, tienes tus ratos de risas, tus ratos de estrés, tus objetivos,
y etc, etc, etc, pero “eco” “cuando arribo a casa”…. Nescafé capuccino, lo que
según el autocorrector del iphone, bien podría significar en realidad… “ale
guapos, casa, lavadoras, baño niña, cena, luchas, acuerdos, tratos, cuentos,
plancha y así…. Hasta que te das cuenta de la hora que es y agotada decides
sentarte en el sofá, y dejar que los ojos se cierren lentamente viendo algo que
no de demasiados quebraderos de cabeza.
Así que aquí estoy, trabajando,
renderizando, e intentando autoconvencerme, de que al final estaré súper
dignificada y megarealizada conmigo
misma, eso sí, tendré algunas canas más, más ojeras, quizá alguna arruga más en
el entrecejo de tanto fruncirlo, seguramente habré aumentado algunas dioptrías,
o si no mi vista estará algo más cansada, la circulación de mis piernas será
más densa, como un domingo por la tarde cualquiera en la autopista cuando hace
buen tiempo… pero en piernas, mi espalda algo más encorvada, porque esto de
mantener la postura es de libro, que al final a veces ni oyes de tan
concentrada que estás, como para saber si tienes la pierna cruzada o el labio
torcido, qué gracia de manuales y de sus creadores…. , pero oye… dignificada.
El lado bueno de todo esto, es
que he vuelto a coger el hábito de escribir, que el verano para mis textos, ya
estaba siendo demasiado largo, ni los niños tienen tantas vacaciones como mis
letras.
Y yo, pués sí, estoy cansada, a veces
frustrada, a veces veo el final, a veces no lo veo, cuando se arregla una cosa,
se estropea la otra, y pruebo y empiezo y acabo y vuelvo a empezar, y vuelve a
fallar, ahora no, ahora sí, y parece que arranca, resulta que no…. y entonces
me levanto, me fumo un cigarro, me tomo un café y vuelta a empezar, y al final,
es que es como todo, que sigues intentando no tirar la toalla y seguir adelante.
¿Cortamos tronco? ¡Cortamos!
Buenas noches, os escribo cuando
son exactamente las 21:26h del martes 5 de noviembre de 2012.